viernes, 10 de febrero de 2012

Cada pareja es un viaje a lo desconocido

Detalle corazones. Acrílico sobre canvas.2011


To keep the bond that is between man and woman, hold it in awe.
Wear it like wind and sea. Embrace it like mountain.
The Tao of relationships. Ray Grigg
Cada pareja es un viaje a lo desconocido, para los participantes y para la terapéuta. Cuando se juntan dos personas se produce una nueva dinámica, una nueva combinación energética que antes no existía en el universo, algo nuevo acaba de nacer. La combinación está dada por el encuentro, lo que han de hacer los participantes con esa nueva aventura es muy propio de cada pareja.

A veces la combinación produce un estado de crecimiento tal que ya ninguno puede ser la misma persona después del encuentro. Otras veces el choque es como el de meteoritos en el universo, se produce el caos y casi se destruyen. Muchos afortunados tienen la experiencia, de irse adentrando en la vivencia, a un rítmo que les provee el tiempo de digestión necesario, para reconocerse.

Cada pareja es un mundo inmenso, que si te dedicas a recibirlos como pacientes, te toca descubrir. No existe sistema mas complejo que la pareja en terapia. Como individuos somos muy complejos, cada persona goza o sufre de maneras  variadas. Cuando dos seres distantes en genética, en aprendizaje,  en cultura, en educación se sientan frente a ti como terapéuta, parecen dos continentes.

Pareceria que tener una pareja armoniosa, es una especie de lotería kármica que nos recompensa o nos castiga por aciertos o errores en alguna otra vida. Muchas personas se conocen para compartir la felicidad de estar vivos y celebrarse.  Otras se encuentran para hacerse la vida más difícil o complicada. Algunos se encuentran, para ayudarse a llevar la carga de unas vidas que ya pesaban antes de conocerse. De todo hemos visto y para muchos, todo es válido, excepto no tenerla.

Para un adulto no existe ningún otro lugar donde pueda llegar a sufrir mas, o ser mas feliz que cuando està en pareja amorosa. Practicando el arte de escuchar a otros nunca he visto a ningún ser humano sufrir tan conmovedoramente como cuando su pareja se rompe. El rompimiento es muy extraño porque nadie entra en una pareja para salir. Casi todas las personas aunque lo nieguen están apostando a que esta vez si puede funcionar. Lo terrible es que casi nadie sabe cómo hacerlo funcionar, y cuando buscan ayuda para ver si pueden arreglar y seguir, muchas veces es demasiado tarde.

Esto sucede porque la pareja tiene el poder de sensibilizar a las personas de tal forma, que se hieren con mucha facilidad. A veces estas heriditas se acumulan y cuando buscan ayuda, ya hay cosas que no pueden coserse.
Es muy interesante y doloroso observar a personas perfectamente sanas, capaces fallar de manera tan rotunda en su pareja. Muchas personas piensan que pueden tratar a su pareja como tratan a un "pana", y no conciben la idea de que si la pareja fuese solo un amigo, no necesitaríamos pareja. El amigo o amiga puede resentirse con nuestro trato, pero  los amigos aún cuando conozcan tus botones, no los aprietan y eso hace una gran diferencia. La pareja se supone que se desnude no solo física, sino también emocionalmente, por eso el trato es de vital importancia. El sistema es por necesidad frágil, hay que cuidarlo y caminar sobre pétalos de rosas. No es duro como la roca, es frágil como una flor.

El sistema pareja más dramático es el de dos personas que no se entienden en el ámbito emocional. Cómo las personas sienten, y expresan emoción, es único. La intensidad con la que una persona siente, no puede ser enseñada, eso ya viene con el paquete. Es muy triste observar a una persona tratando por años, de explicarle a otra sus sentimientos. Los sentimientos que te unan a tu pareja deben estar en un escalón igual o parecido. En caso contrario una parte vital del sistema se convertirá en una pesadilla. Lo terrible es que a veces las personas creen que esa traducción se puede hacer y la persona cambiara. Realmente la persona puede aprender a tolerar, pero la intensidad es una y no mas.

Otra pareja  interesante es la pareja donde el es un masculino muy blando, muy frágil. Ella por otro lado es toda energía, rápida, la criaron para ser "multitasking" y a el para que alguien le haga las cosas. Cuando esta pareja llega a terapia ya han experimentado múltiples discusiones de diferentes grados e intensidad. Ella le recrimina su lentitud, dejadez, falta de compromiso, que no hace nada, que no decide nada. El rosario de quejas es interminable. Él, por otro lado se queja de que a ella le gusta discutir, gritar y le falta el respeto. Ambos llegan tan llenos de resentimiento que ya no saben si quieren o no quieren estar juntos.

No es fácil educar a personas adultas en momentos críticos, pero parte de la labor del terapéuta es poner en contexto cultural/ social los problemas o situaciones de la pareja. En nuestra cultura existe  un desnivel, de lo masculino y lo femenino. La cultura y las madres de la cultura crían a sus hijos varones blandos, se encargan de hacerles todo, los educan para ser servidos por ella y para cualquier mujer que les toque. La cultura por otro lado cría a las hijas para hacer mil cosas, ayudar, estudiar, llevar la casa, tener hijos y ocuparse de todos.

Cuando estas buenas personas se encuentran, la mesa de problemas ya esta servida. Ambos esperan que la vida cambie y se prometen que se van a apoyar mutuamente. Después de un tiempo más o menos largo, la pareja actúa como lo aprendido en casa y comienzan los problemas. La familia para bien o para mal es otro sistema que imprime en cada uno de nosotros miradas y comportamientos.  Que  toca confrontar, cambiar, si queremos que nuestros hijos tengan màs funcionalidad en sus parejas.

Estamos en una sociedad donde pocas personas creen que la pareja es un sistema que va a prevalecer con algún grado de éxito. La mayoría no apuesta por las parejas que comienzan, casi todos asumen que se divorciaran o se dejaran tarde o temprano, casi siempre temprano. Sin embargo, como quiera que sea, la pareja, es un sistema vital para la vida. Pero, como todo, debe sufrir cambios profundos para ser funcional en el mundo en el que vive. Querer vivir la pareja como nuestros padres, nos traerá más  divorcios y mucho dolor. Tenemos que ser capaces de estar en pareja de un modo propio al contexto de vida actual. Perder la esperanza y claudicar solo complicara las cosas, la pareja es uno de esos temas que no podemos obviar.

La verdad es que no existe en la experiencia de los humanos lugar mas complejo de más profunda participación y  satisfacción que la pareja. Cualquiera que haya tenido una, aunque se termine, conoce y sabe por vivencia que nada puede brindarle mas felicidad.

En este mes y día del amor cuida tu pareja si la tienes. Sométela a un "tune up" de cuando en vez para saber de verdad cómo esta en profundidad. Disfrútala cada instante en todos los momentos, aún cuando no estés feliz estarás creciendo y sembrando. Si toca terminarla, nadie puede quitarte lo aprendido. La pareja es un lugar de grandes aprendizajes, no pretendas ingenuamente querer vivir en "disney", abrázala como esté y quizás puedas ver la grandeza de la unión. Solo podemos mejorar aquello que conocemos y respetamos.

La autora es psicóloga clínica con práctica privada
(787) 399-3114
thaliacuadrado@gmail.com

1 comentario:

  1. Detalle "mandala, dos corazones".
    Acrílico dobre canvas.
    Thalía Cuadrado

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