domingo, 18 de noviembre de 2012

Patrón de comportamiento:Complacer a toda costa.

Yo, 4 Espacios. Acrílico sobre papel. 20/26.2012.
 
" Complacer de manera compulsiva es querer  vivir la vida del otro". 
 
En psicología hablamos de patrones de comportamiento. Estos patrones a los que no referimos son guías, mapas que hemos aprendido de cómo vamos a comportarnos y que se convierten en  conductas habituales. Estas maneras de comportarnos las hemos aprendido de aquellas personas que nos cuidaron en la niñez y adolescencia. Todos hemos aprendido a comportarnos de una u otra manera dependiendo de nuestros modelos, que son nuestros padres, madres o cuidadores.
Dedico esta entrada  a personas que tienen o han tenido el patrón de comportamiento de "complacer","agradar","gustar" a otros como modo de relacionarse. No me refiero a complacer de vez en cuando, hablo de la persona que complace a otros todo el tiempo como una forma de tener relaciones en este caso amorosas, pero pueden ser de amistad o familiares.
Voy a relatarles la historia de Tanya una mujer de 39 años, sus amistades piensan que ella es "súper solidaria", siempre que alguien necesita algo, Tanya es la primera en ser llamada. Ella piensa que esto no es malo se siente "súper útil" y siempre tiene cosas que hacer. Sin embargo, después de unas cuantas desilusiones amorosas, con hombres muy parecidos  ha llegado a cuestionarse si esto de ser tan "dada", "entregada", no la estará haciendo daño. " No puedo parar de hacerlo, si el me pide algo no puedo decir que  no. Mi mamá es igual  ella dice que hay que decir que sí siempre, dices no y se busca otra. Eso le paso a ella con mi papá. Yo soy peor que ella, estoy tan atenta a las necesidades de mi pareja que las lleno, antes de que el lo pida.  Sus deseos van por encima de los míos, a mi no me importa porque me hace feliz complacerlo, pero cuando yo pido algo no me complacen. La última relación que tuve me hirió mucho porque yo le di todo y cuando se fue me dijo que yo me creía superior. Eso no es verdad, pero el desarrollo un coraje en contra mía que yo no entendí. Por eso busque ayuda".
Deseo compulsivo de complacer.
Tanya sufre lo que llamamos la repetición del patrón de complacer todo el tiempo. Esta es una dinámica que se establece por el miedo a perder al ser amado, o miedo a sufrir. Convertir otra persona en el foco total de nuestra vida, nunca es una actitud ganadora. Este comportamiento la  convierte en una mujer tensa, muy vulnerable y fácil de manipular. En adición es una presa fácil para un  hombre con coraje, mal carácter y  de mecha corta. Ella complace a alguien muy difícil de complacer, y compulsivamente lo intenta todo el tiempo. Ella lo controla con cuidados y el la controla con coraje.
No es extraño encontrar parejas con esta dinámica,  son como primos hermanos en la dinámica de la vida y casi siempre se encuentran.
Tanya llego a terapia drenada de energía, exhausta, llevaba varias relaciones iguales y siempre salía agotada. Llorando me decía:"eso de ser buena no paga, mírame no tengo pareja y ya estoy cansada". Era obvio que Tanya estaba sufriendo mucho.
 Cambiar, sanar la dinámica de complacer de manera compulsiva es como toda terapia un acto personal. Querer que otros nos den aquello que no nos estamos dando nosotros es querer resolver desde fuera y no desde dentro como corresponde. Tanya vivía hacia fuera, siempre haciendo  lo que otra persona quisiera, olvidándose por completo de ella.
 La  otra parte de la moneda es entender que no lo hacia por virtuosa, lo hacia porque complaciendo al otro la hacia sentir en control de la relación y tranquila.
En psicología tratamos de explicar los procesos, las dinámicas o los comportamientos, nunca enjuiciarlos o condenarlos. Tanya no era una victima, su ganancia era el control de las situaciones y asegurarse de que si ella lo complacía en todo su pareja no la dejaría nunca. Sin embargo, sus parejas se iban porque su excesiva entrega les levantaba mas coraje, ella les permitía abusarla y la relación no podía  progresar y se hacia  repetitiva.
  Nunca confrontaba por miedo a que la dejaran, aun cuando ella sabia lo que estaba mal. Aceptaba todo y se adelantaba a cualquier evento que pudiera traer molestias a su pareja y lo solucionaba. Parecía un bombero apagando fuegos todo el tiempo. No existía entre ellos intimidad, complicidad, cooperación y compartir sano porque ella siempre ocultaba su miedo y el proyectaba su coraje en ella.
Ninguno se conocía o conocía sus emociones, ella creía  leer las emociones de el y él proyectaba las suyas en ella. Ninguno se hacia  cargo de lo que sentía , al contrario esta manera de relacionarse les impedía tener la experiencia de sentir  su propio dolor y ambos terminaba perdidos, juzgados , vacíos y muy confundidos.
Tanya estaba conciente de su patrón,  lo que no había conectado es el daño que este comportamiento la hacia. Estaba repitiendo el comportamiento de su mamá aterrorizada de que le pasara lo mismo. Cuando su papá se fue ella sufrió mucho, tenia 12 años y se juro que nunca le sucedería. Como pueden ver la dinámica estaba servida desde ese momento. Tomar conciencia de ello, fue una ganancia para Tanya. Limpiar, sanar las vivencias que nos han traído dolor, nos abre puertas y ventanas de crecimiento.
Recomendación:
 No podemos complacer a otros de manera compulsiva y pretender  crecer en conciencia de nuestras emociones. Para saber quienes somos, ser libres y aspirar a tener relaciones saludables, es necesario conectar con nuestro ser interno antes de intentar adivinar lo que otra persona siente.
*Tanya es un nombre ficticio. Para la otra parte de esta moneda, es decir para conocer el patrón de comportamiento repetido de Mauro ( nombre ficticio) te espero en mi blog del próximo Domingo. Gracias por leerme.

La autora es psicóloga clínica en práctica privada
(787)753-2848/399-3114
thaliacuadrado@gmail.com


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