domingo, 21 de abril de 2013

Sentir no es una opción, aunque duela.

Solo me queda una.Acrílico sobre canvas.16/16.2013

 

      ¿Respiras, sientes? Estas en el mundo.

Nuestras emociones nos impactan en lo que somos, de donde venimos y hacia donde vamos. Lo que sentimos define nuestra manera de actuar, la manera de no actuar y cómo enfrentamos las diferentes situaciones de la vida. La fortaleza o la debilidad emocional son la pauta de cómo vamos a vivir los inevitables procesos que tiene la vida. Nuestros sentimientos tienen un rol fundamental en la calidad  de la vida, mucho mas de lo que creemos. El lugar donde vivimos en  nuestra vida interna y actuamos en la externa es el sentimiento. Desde comprar un auto hasta decidir casarnos, todas esas decisiones están mediadas por lo que sentimos. Nuestra calidad de salud y cómo enfrentamos una enfermedad lo decide nuestra emoción.
Pero cómo podemos fortalecer nuestro mundo emocional preventivamente para que nos ayude en los momentos donde las situaciones nos retan?
Esta es una pregunta que se me hace con frecuencia y la contestación es muy sencilla. Imaginemos que tenemos una musculatura débil y queremos fortalecerla. Tendríamos que establecer un plan de ejercicios de 3 o mas días a la  semana, en algunos casos una combinación de actividades que nos llevaran a conseguir nuestra meta, fortalecer la musculatura. Prestar atención diaria nos fortalece, la inercia, "hacernos los locos" y no prestar atención debilita por igual tanto a los músculos como a las emociones.
Las emociones se nos debilitan por falta de atención, porque huimos enseguida que algo nos duele, le echamos la culpa al primero que pase de nuestra incomodidad, salimos corriendo, huyendo de la emoción y nos tomamos una copa, o una pastilla.
Las personas sentimos todo el tiempo, no  sentimos de vez en cuando o cuando nos enamoramos o  nos deja la persona amada, sentimos siempre hasta en los sueños. Estamos muy acostumbrados a prestarle atención a lo que nos hace felices, a lo que duele queremos salir de ello cuanto antes. Sin embargo, el quedarse un rato leyendo dentro de nosotros el sentimiento que se presenta nos ayudaría a fortalecer la emoción y a descubrir cómo trabajarla.
Para fortalecer las emociones debemos tomar en cuenta.
*Reconocer y celebrar lo que sentimos, sentir implica que estas vivo o viva. Intenta darle nombre a tu emoción en el momento de sentirla. Amor, frustración, coraje…
*Identifica el área de tu cuerpo donde se refleja, esto puede ayudarte a identificar el nombre de un dolor de cabeza por ejemplo. Si es de coraje procesa tu coraje y mejoras el dolor de cabeza.
*Si estas en un momento de confusión y no sabes lo que estas sintiendo, lo mejor es cambiar de ambiente, si estas en tu casa salir al patio, si estas en el trabajo ir al baño y refrescarte suele ayudar. Luego repetirás tus preguntas para ayudarte a salir de la confusión, recuerda que no es instantáneo, para poder salir de una confusión requiere de tiempo y trabajo. Huir por medio del alcohol, de medicamentos, de subir el volumen de la vida con ruidos, suele ser lo peor. Si de verdad quieres fortalecerte, métete dentro de ti, escribe, dialoga contigo, medita.
*La conversación con una amistad puede ayudar, pero recuerda que lo que tu sientes es absolutamente tuyo. Lo que otra persona hace con lo que siente no te aplica. Llamar aun amigo o amiga es saludable, llamar a todos tus contactos esta contraindicado, estas buscando fuera lo que esta dentro. Sentir muchas veces duele, sobre todo en ciertos  momentos de la vida, pero si quieres fortalecerte acepta tu dolor como parte de  tu propia manera de  sanar, no es eterno.
*No le preguntes a tu ego cómo sentirte mejor, el ego nos lleva por los caminos del juicio, de ganar o perder, de luchas de poder o de sentirse bien a costa de lo que sea. Pregúntale a tu ser interno que puede ayudarte en amor, en el no juicio o critica y en la compasión.
* No le preguntes a tu parte lógica como salir de esto, pregúntale a tu cuerpo y bríndale todo lo que necesita para que te ayude a sanar. Un paseo en la naturaleza ayuda mucho mas que unas copas en el bar. Si puedes regálate un masaje, una sesión de Reiki, una consulta con un profesional de ayuda, un libro de poesías. Hacer el ejercicio una parte integral de nuestra salud, fortalece el mundo de las emociones. Las copas deben ser en alegría, en confusión debilitan lo que deseamos fortalecer. Nuestro cuerpo tiene inteligencia y puede ayudarnos a sanar vamos a darnos la oportunidad de conocerlo, todos llevamos un sabio/sabia dentro, reconócelo y dejemos que se  manifieste.
Tener salud emocional nos toma tiempo, espacio, educación y mucha atención, nos es comida rápida, no la puedes adquirir en un fin de semana. A cambio de nuestra voluntad  nos brinda libertad y una vida plena.


La autora es Psicóloga Clínica en práctica privada.
(787)753-2848/399-3114
thaliacuadrado@gmail.com

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