domingo, 9 de febrero de 2014

Competir o crear.

Tela de araña.

La esencia de los humanos no es competir es crear. No es posible pensar en competir cuando solo existe una persona como tu.  Único en tu propia clase, compararte con otra persona es injusto para ambos y ciertamente los limita. Este concepto es complejo de aceptar para muchas personas. La ciencia nos demuestra a diario lo únicos que somos y por otro lado nosotros hacemos esfuerzos en colocarnos en modelos que nos reducen. 
El competir establece que existe una manera única específica de hacer, decir o comportarse que a su vez es la medida a la que todos debemos aspirar. Esta aspiración de vida es un modelo con el que nos comparamos. Si la comparación es muy parecida, nos definimos como exitosos. Si esa comparación se encuentra alejada  nos catalogaremos como fracasados.

La injusticia de la comparación que nos limita provoca que muchas personas vivan con una valía personal sumamente debilitada, porque sus vidas no se parecen al modelo de éxito que han comprado. Otras caminan por el mundo como pavos reales porque son el vivo ejemplo de lo que quiere decir ser exitoso.

En la competencia siempre hay ganadores y perdedores. Exitosos y fracasados. Gente que esta en algo y otra que no esta en nada. El mundo del competir con otro u otra siempre mira hacia fuera para establecer esa competencia. Las ropas, los objetos de adorno, la cantidad de dinero y las posesiones que pueden demostrar el valor que implica superioridad.
La creatividad por otro lado respeta la unicidad de cada persona y su manera particular de hacer, de sentir, de comportarse y de expresarse. La creatividad nos permite ser y disfrutar de lo que somos, promueve la diversidad y la aceptación de todas las maneras de ser y hacer. En un mundo de humanos globalizados los creativos podemos aprender y disfrutar de la variedad alimentándonos todos de una gran diversidad de visiones. Continuar en una mirada de competencia nos empequeñece y promueve que tengamos diferencia irreconciliables pues se supone que existe una manera de ser a la que todos debemos aspirar. La competencia nos automatiza y nos deshumaniza. La creatividad nos libera y nos acerca en asombro a descubrir a los demás y a conectarnos con lo que somos.

Competencia incita al poder de unos por otros, compara individuos y los pone a pelear por el trozo del pastel. Competir es lo que hemos practicado por mucho tiempo y a la luz de las crisis mundiales, con guerras que no terminan, humanos contra humanos porque no permitimos la diferencia, me parece que debemos comenzar a reflexionar en otra mirada. Decía Joseph Campbell que los artistas eran las personas creadoras de nuevos mitos para la vida. Cada uno o una de nosotros es un artista que puede crear sin detenerse, su propia vida, la vida de su entorno y la del colectivo.  La creatividad esta en todos y nos provee para crear todo lo necesario para la vida. Desde esta mirada todos tienen su propio pastel que compartir.

La persona en competencia trabaja hacia fuera, es una búsqueda de lo que existe fuera y que se desea alcanzar.
La persona que practica el modo creativo trabaja para adentro, su enfoque es en lo que puede generar en su interior para sacarlo al exterior. Una obra de arte, un escrito, o las ideas que identifica en su interior.
En momentos de dificultades económicas la competencia se convierte en un depredador que identifica lo poco que hay y se dirige a conseguirlo por encima de lo que sea. El fin en este caso justifica los medios. Esta dificultad económica que muchos vivimos al presente esta sacando lo peor del competir, muchos piensan que si hay poco hay que quedarse con el máximo, consumir lo poco que quede, apropiarse de lo que aún queda para –yo- no carecer.
La visión creativa conoce de la abundancia del mundo. Las ideas son infinitas, el comportamiento es muy variado ante los problemas, la creación de nuevas avenidas de solución a las situaciones son tantas como deseemos. La persona creativa conoce que la creación nunca termina que es una fuente inagotable donde bebemos todos, nadie se queda con sed.

La creatividad promueve la diversidad, y la abundancia. El competir promueve las luchas. En este nuevo mundo que estamos creando donde falta mucho y en algunos temas, todo por hacer, te invito  reflexionar en estos dos conceptos o maneras de vivir.


La autora es Psicóloga Clínica en practica privada.
(787) 399-3114
thaliacuadrado@gmail.com


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Espero tu comentario

Vamos a dibujar una puerta.

Mi puerta. De la serie Mis puertas. Acrílico sobre tela. 18"x24''. 2019. Estamos en un nuevo a ño no  necesariamen...