domingo, 6 de abril de 2014

Comparar personas es obviar la diversidad.

Velita. Luz. 
Dedicado a mis hermanos Africanos saltantes de la verja en Ceuta y Melilla.

Los humanos no se comparan. Los seres vivos son únicos en su clase. Mientras mas tiempo invierto trabajando, conociendo, interactuando con personas mas claro me llega este mensaje. Siendo una rendida amante de los animales puedo sin dudas aseverar que ellos tampoco pueden compararse. Por otro lado la naturaleza, ese escenario constante donde interactuamos es imposible de comparar.
 Todo lo que en nuestro entorno este vivo, todo lo que posee en si mismo cualidades de vida, es incomparable. Los objetos se comparan los humanos se celebran en su diversidad. Comparar establece categorías, unos son buenos porque pertenecen al club, los contrarios son malos. Otros son mis hermanos porque están en mi partido, los del otro son enemigos. Si somos heterosexuales estamos bien, los gay están enfermos o locos. Los hombres son poderosos, las mujeres seguidoras , ellas no pueden dirigir. Las personas blancas rubias son bellas, los negros son feos. Los que tienen dinero valen mucho, los pobres no valen nada. Mi hijo es mejor que el tuyo. Eso es comparar. Muchas veces me parece que comparar es un estado de inmadurez que pronto vamos a superar entre humanos y compararemos objetos que es lo propio.
En la sociedad que todos construimos a través de generaciones hemos tenido la tendencia de comparar sin reflexionar, personas, seres vivos, naturaleza y en la misma oración objetos. Siendo la comparación una de las actividades mas practicadas en la sociedad, la publicidad llega hasta el absurdo de hacernos creer que un objeto puede añadir o quitar valor a un ser vivo. Lo triste es que nos lo creemos.
En mi práctica clínica una de las situaciones mas complejas de explicar y mas difíciles de entender es que la actuación de una persona por distinta que sea  no la convierte automáticamente en una persona mala. Puede no gustarnos su proceder, puede estar en contra de nuestra visión de mundo, pero no esta loca ni es mala persona. Por consecuencia no podemos compararla o juzgarla. Al no poder digerir esta verdad personas  y sociedades completas están dispuestas a hacerse enemigos de cualquiera que no piense como ellos, situación  que es portadora de muchos actos de violencia.
Las personas vemos, evaluamos, definimos el mundo que nos rodea desde nuestra propia óptica, eso es parte de nuestra naturaleza. Sin embargo, muchas veces se nos olvida tomar conciencia de que todos los demás también observan e interactúan en el mundo como lo perciben.
 Vivir en un mundo donde cada persona es un universo tan respetable como el nuestro es un reto constante. Para muchas personas es muy confuso, piensan que si ante una situación las miradas son distintas entonces no podemos trabajar juntos. No podemos tener una relación de amistad o  de pareja. O peor aun esta es una razón para el rechazo y el desprecio que cargan violencia contra los que no tienen nuestros ojos.
 Nada se encuentra mas lejos de la verdad, aprender a no comparar las personas nos amplia la vida, nos ayuda a dar luz a nuevas maneras de entender porque estamos practicando la aceptación de la enorme variabilidad humana.
 Por supuesto la aceptación de lo variado, de lo único en el otro es una aceptación en respeto. Esto no quiere decir que tienes que aceptar que el otro haga lo que desee aún cuando sea un daño para si mismo o algún colectivo. Esto puede resultar bastante confuso en la crianza por ejemplo. Respetar es abrirse el dialogo, establecer normas que nos permitan funcionar, respetar es tender puentes de entendimiento entre seres distintos. Las normas no pueden ser impuestas es necesario que sean dialogadas en respeto teniendo en cuenta lo único de todos los involucrados.
 Ciertamente un estado de respeto toma mas tiempo y esfuerzo que un estado represivo. La decisión es si vamos a comparar para convertir todo en un solo comportamiento de manera artificial, vamos a juzgar las diferencias o si las vamos a respetar. Mucho mas que respetar pienso que realmente seria celebrar la versatilidad.

La autora es Psicóloga Clínica en practica privada.
(787)753-28480 399-3114
thaliacuadrado@gmail.com









1 comentario:

  1. Cierto. El respeto a cada ser segun ES, es la clave para aceptarnos tal cual somos.

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