domingo, 14 de junio de 2015

Comprometerse. Compromisos.

Ese punto de uniòn. Es comprometerse.


No se cuándo sucedió pero la palabra compromiso se ha convertido en una mala palabra. Esta palabra y su significado, está produciendo incomodidad y rechazos, se dice que nadie quiere comprometerse. Quizás es que para comprometerse hay que frenar la carrera diaria, reflexionar en lo que queremos, comprometernos y  eso, está difícil. O quizás las asociaciones a la palabra suenan a obligaciones, responsabilidades de las que muchos huyen. Estirando un poco mas, quizás es que todos estamos hartos de los grandes compromisos incumplidos de los aspirantes a puestos políticos.

No obstante, cualquiera que sea la razón, la palabra compromiso no goza en estos tiempos de una salud muy robusta. Sin embargo, cabe recordar que compromiso es un verbo y los verbos tienen una cualidad que los define. Los verbos son acción, son movimiento, son comportamientos. Y para poder afirmar que se está vivo , es necesario actuar.

 Comprometerse es un acto de frente, de cara, sin máscaras. No comprometerse seria vivir dando la espalda, por debajo del radar. Dejando que las cosas sucedan sin mezclarse o definirse mucho. Es como un estar y no estar en el juego de la vida o de sus acontecimientos.

El compromiso se encuentra presente en todas las áreas de la vida. En el compromiso de pareja, que usualmente llamamos matrimonio, se decide un compromiso voluntario . En la pertenencia a cualquier organización o grupo existen unos compromisos. En la comunidad donde cada uno vive hay compromisos. El compromiso es un acto que al llevarse a cabo fortalece la autoestima y el carácter. No comprometerse, volar bajito para que no se nos note, debilita la estima y el carácter.

Comprometerse es un acto de voluntad que puede definir nuestra vida. Comprometerse con una pareja,  hijos, con la amistad o con el país. Establecer compromisos con ideales, valores de vida, con comportamientos que nos identifican. Da forma y color a la vida de las personas, ese compromiso define también la identidad o los roles  asumimos.  Es decir, comprometerse o no comprometerse  es cosa seria. Huir de todo compromiso nos crea una forma de actuar evasiva huidiza e insegura. Nos hace parecer personas con las que no se puede contar.

Por otro lado y sin lugar a dudas el gran compromiso del que parten todos los demás, es con nosotros mismo. El compromiso con la propia persona adquiere la mayor relevancia, porque comprometerse es un verbo, es un comportamiento. Los humanos nos formamos psicológicamente a base de actos, de movimientos, de afirmarnos, esos son nuestros ingredientes.  Pongamos que no nos comprometemos, entonces compromiso es solo una palabra, sin acción, sin vida.

Comprometerse consigo mismo es un acto de declaración personal. De lo que somos y queremos ser. Es un acto de presencia escénica en este gran teatro de la vida. Comprometerse es un acto de afirmación con lo que nos define y que nadie puede bajo ningún concepto definir a otro. Es escoger los comportamientos, valores, ideales sobre los que vamos a diseñar nuestra vida. Eso es compromiso y  por esa razón, no puede ser una mala palabra de la que se huye. Es un verbo con el que testimoniamos nuestra presencia  en el mundo.


La autora es Psicóloga Clínica en práctica privada.
(787) 399-3114
thaliacuadrado@gmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Espero tu comentario

Vamos a dibujar una puerta.

Mi puerta. De la serie Mis puertas. Acrílico sobre tela. 18"x24''. 2019. Estamos en un nuevo a ño no  necesariamen...