lunes, 10 de junio de 2019

Reflexiones frente a la obra "Hasta que la muerte nos separe".

"Hasta que la muerte nos separe"
Obra de la artísta Anaída Hernández.
!994. Primera exhibición en el Capitolio de Puerto Rico.


Consternada frente a la obra, sobrecogida por su inmensidad y sobre todo por su temática, no tenía que hacer esfuerzo alguno para llorar. Mientras me brotaban las lágrimas me habitaban muchas preguntas y sobre todo me preguntaba qué habría sido de los padres, madres, de los hijos de estas mujeres y hasta del asesino. ¿Dónde estará, habrá continuado su vida al lado de otra mujer, habrá cometido otro crimen? ¿Cómo una mujer se puede unir a un hombre sabiendo que mato a su amante, esposa, novia?

¿Cómo hemos podido nosotros continuar “construyendo una vida” después de actos tan terribles y sobre todo cómo después de tantos años estamos en un sitio tan parecido, en un mundo donde hombres matan a mujeres y muchos quedan impunes? ¿ Cómo es posible que podamos llamarnos civilizados?

 Entre lágrimas y reflexiones y ante la belleza de la obra de arte una Sra. se acerco y me preguntó:
“Y… ¿ Qué es esto?  Se llama  “Hasta que la muerte nos separe”. Le explico que es una obra de arte que creó la artista Anaída Hernández con el tema de la violencia de género de 1990 al 1993 con los nombres escritos de las asesinadas con fecha de nacimiento y fecha de muerte. Era la primera vez que se hacían públicas estas estadísticas( siendo la investigadora la periodista Carmen Enid Acevedo)  y se catalogan estos crímenes. Antes eran solo crímenes pasionales y los hombres que los cometían iban uno o dos años a la cárcel, si es que iban. Si hacemos la cuenta nos percatamos de que muchas eran muy jovencitas, quizás este era su primer amor. Cada cajita es un nicho/ pintura alegórico a los temas de este tipo de violencia y dedicado a una mujer asesinada. En 1989 se firmó en Puerto Rico la ley #54, entrando en vigencia en el 1990, para catalogar estos asesinatos como crímenes de violencia doméstica.

La Sra. cuyo nombre no puedo publicar, continuó haciéndome preguntas hasta el final de nuestra corta conversación. Durante la cual me dijo que la obra era muy grande y muy bonita. Cuando ya se marchaba me dijo. Y usted dice ¿que  esto pasó en los “90”?  y yo le conteste…”Lo malo es … que está pasando”

Sí está pasando. No transcurre un día en lo local o en alguna parte del  mundo que no tengamos noticia de una o varias mujeres asesinadas por sus parejas. Esta situación no puede justificarse desde ningún punto de vista. Muchas cosas se han hecho por colectivos de mujeres, por hombres que toman consciencia e iniciativas de gobiernos, algunas muy tibias. Muchos seguimos entendiendo que nuestra salida, lo único posible es  la educación de igualdad de género, de hombres y mujeres de cualquier edad o condición. 

Esta obra y su exposición en el Museo de Arte de Puerto Rico como exhibición permanente debería ser visitada por cada persona, cada familia, cada pareja, cada padre y madre con hijos.  Para educarnos de dónde venimos, dónde estamos y reflexionar hacia donde queremos ir como sociedad. La violencia contra la mujer no puede continuar siendo un mal endémico e insoluble y nuestra alternativa es la educación. La educación que podemos ejercer en nuestro diario vivir, en nuestros comportamientos, en nuestras profesiones o en cualquier lugar donde nos encontremos, sobre todo si tenemos niños y niñas a cargo. De esta manera lograremos ser parte de la solución a un problema que define día a día cómo somos y cómo queremos ser.

Muchas veces los humanos rechazamos  ver algo que nos toca las emociones pero no es bonito.  Esta es parte de la función del artista porque  nos muestra  de manera visual aquello que rechazamos y  nos trae luz a la oscuridad de las sombras que no queremos ver. 


La autora es una mujer.
(787) 399-3114
thaliacuadrado@gmail.com

1 comentario:

  1. Una sabe que esto está ocurriendo y se pregunta en qué mundo vive quien no ve lo que aparece en la prensa escrita o en los noticiarios con demasiada frecuencia. Obras como la de Anaida constituyen una forma adicional de hacer denuncias. Y esa forma es de una belleza distinta -la belleza del tributo a las que ya no están porque alguien lo decidió.
    Dios permita que siempre haya mujeres dispuestas a hacer las denuncias.

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"Hasta que la muerte nos separe" Obra de la artísta Anaída Hernández. !994. Primera exhibición en el Capitolio de Puerto Rico....