viernes, 23 de agosto de 2019

La Tierra, nuestro hogar, está en llamas.

La Pregunta. 7''x5''.
Medio Mixto sobre cartón reciclado.
23/ Agosto/2019.


Nosotros. Cada uno de los humanos que estamos en ella, nuestra especie. Les aseguro que no fue un animal de cuatro patas, ni un reptil, ni mineral, fue un humano. Aquí no se escapan los “racionales.” Ya sea por acción o por omisión todos somos responsables. Desde los que toman decisiones que afectan al colectivo humano/ animal  con la gran inconciencia de querer normalizar el daño al planeta. Hasta los que han decidido no reciclar porque eso da mucho trabajo o desatienden a los habitantes silentes del planeta porque a mi no me gustan los animales de cuatro patas o los árboles sueltan hojas.  

Estamos viviendo en el tiempo de la verdad ya ni la tierra ni nosotros soportamos más mentiras que hieren y menosprecian la vida. Es el momento de la verdad, la que hace que se caigan los velos de la irresponsabilidad de nuestras acciones dañinas para el hogar de todos. Cada uno y una es el mundo, esa es la gran realización que tenemos que hacer de manera urgente y ha comenzado el tiempo de instalar esa realidad a la vida, al lenguaje y a la acción diaria. Vivir despegados del hogar ya no es posible porque el hogar somos todos y está en llamas. 
  
Desde que el humano descubrió el fuego porque se apropio del fuego de los dioses a través de robarlo a Prometeo. Hemos adquirido un poder para el que aún hoy después de tantos siglos tal parece que no estamos preparados.

La tierra  -nuestro planeta - no es una posesión de nadie, es el hogar de todos y es el hogar hasta de los que niegan el daño que le hacemos a diario y cuyas decisiones lo destruyen. Es el hogar de los que no tomamos “grandes”  decisiones y al tomar las pequeñas creemos que eso no afecta a nadie y es el hogar de miles de especies silentes a las que tenemos la obligación de cuidar. 

  Nos fue concedido un hogar, la tierra, con todo lo necesario para la vida y lo que se nos ocurre es abusarla, destruirla, prenderle fuego. Y lo peor de todo negamos y permitimos a los gobiernos que jueguen con la vida del planeta. Pero llegó el momento ya no vale el  absurdo intento de no tomar acción grupal e individual y tratar de zapatearnos las acciones o echarle la culpa al vecino.

De esta no nos podemos escapar el pulmón de América está en llamas, los hielos se derriten en otras parte del hogar y la destrucción es tan evidente que nadie en su sano juicio puede negarlo. Esta es la mayor confirmación de que el proyecto humano según lo concebimos y conocemos ha fracasado y necesita con urgencia de la intervención de todos para modificar, cambiar estilos de vida dañinos al planeta y por consiguiente a todos. 

La tierra está gritando. ¿La vamos a escuchar?. ¿Vamos a responder o nos quemamos todos?. Cada acción es importante observa tu hogar pequeño, tu casa y vacíalo de lo que puede hacer daño al planeta y llénalo de lo que puede construir el planeta. Si solo haces eso será una gran contribución. Implorar al cielo o a algún dios esta perfecto pero la tierra lo que necesita son seres humanos responsables que asuman su servicio al hogar de todos y no pedirle al dios que arregle lo que nosotros hemos dañado. Es muy sencillo o maduramos o destruimos el planeta y este llamado no es negativo, ni catastrófico es simplemente la realidad.  

La autora es Psicóloga Clínica en acción diaria de cuidado al medio ambiente en el planeta. Terapeuta acompañante de procesos de vida para el cambio personal y colectivo.  
(787) 399-3114
thaliacuadrado@gmail.com

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